La imprenta antes de Gutenberg

Por: Natalia Rueda-Olarte

Desde el inicio de la civilización, el hombre ha buscado maneras para transmitir sus ideas a otros: mediante relatos narrados a viva voz y conservados en la memoria, grabando imágenes en paredes, creando figuras usando los recursos que tenían a la mano, hasta que creó la escritura. Diversos materiales se probaron para buscar un medio que conservara por mucho tiempo aquellos textos, con diversos resultados. La piedra resiste bastante, pero no es tan fácil de transportar; el barro cocido resiste también bastante, pero las correcciones son difíciles de hacer; el papiro se deja crear fácilmente, pero no se conserva tan bien en ambientes húmedos; el pergamino tiene más resistencia que el papiro y permite hacer correcciones, pero es más costoso en su producción; el papel es más fácil de elaborar, aunque no tan resistente y es el material que, al final, se estableció como el medio más utilizado para escribir.

Figura 1. Tableta de arcilla, creada entre el 3100-3000 a.C.
Propiedad del British Museum

En otras épocas, la escritura de libros tomaba siempre bastante tiempo, pues se requerían escribas para que copiaran un libro palabra por palabra, y dependiendo del texto también habría ilustraciones, que requerían la experticia de un iluminador para que los textos tuvieran algo más de color y se convirtieran en objetos de gran valor que podrían ser intercambiados por otros producidos en regiones lejanas… todo esto cambió de forma bastante drástica con el surgimiento de la imprenta, que facilitaba la producción en masa de libros en una fracción de tiempo mínima comparada al esfuerzo de los escribas y copistas. En occidente se tiene la idea de que fue Johannes Gutenberg quien, con su imprenta de tipos móviles, revolucionó el mundo de la impresión en 1450. Esta idea en realidad es incorrecta, pues antes que él ya existía la impresión con tipos móviles, pero su origen fue en Asia (From Jikji to Gutenberg | How and When Did Moveable Type First Come About?, s/f).

Figura 2. Prólogo al Pentateuco y primera página del Génesis
Biblia de Gutenberg
(ca. 1455), digitalizada por The Morgan Library & Museum

¿Quiénes fueron entonces los primeros en utilizar tipos móviles metálicos para imprimir? Los coreanos, en el año 1377 al reproducir un texto budista conocido de forma corta como Jikji. Este escrito religioso tiene un título más extenso, que podría traducirse como “Los pasajes esenciales que apuntan directamente a la mente” y contiene una recopilación de escritos de monjes budistas de diversos países (India, China y Corea). Estaba dividido en dos partes, pero desafortunadamente en la actualidad solo se conserva una copia de la segunda, que hace parte de las colecciones de la Biblioteca nacional de Francia. Esta edición se pudo llevar a cabo gracias a los discípulos del monje Baegun, liderados por el monje Seokchan quienes recopilaron los textos, y una monja de nombre Myodeok quien fue la que puso los fondos requeridos para fundir los tipos en metal y conseguir los materiales de impresión (From Jikji to Gutenberg | Research, s/f)

Figura 3. Páginas del Jikji (2 verso – 3 recto)
Digitalizadas por la Biblioteca Nacional de Francia

Ahora bien, se dice que los coreanos fueron los primeros, porque de sus esfuerzos aún se conserva un ejemplar impreso, pero en realidad el uso de tipos móviles surgió primero, como tantos otros inventos, en China. La historia cuenta que fue Bi Sheng, un artesano e inventor, quien tuvo la idea de crear tipos en cerámica con los cuales poder componer los textos más fácilmente que al producir planchas de madera entre 1041 y 1048 (Bi Sheng – Wikipedia, s/f). Sin embargo, esta idea no tuvo mucho éxito, pues en su contra jugaba la cantidad de ideogramas que requería para poder crear un texto. Además, la elaboración de los tipos en cerámica era más dispendiosa, por ello esta idea no prosperó. Luego de esto surgieron los tipos móviles en madera, popularizados en China por Wang Zheng, quien al imprimir su libro sobre agricultura en 1313 utilizó este sistema para lograr una mayor cantidad de copias que pudiera distribuirse a lo largo del país para beneficio de sus ciudadanos.

Figura 4. Mesa giratoria con caracteres de tipos móviles organizados principalmente
por esquema de rima, impreso en el Nong Shu (libro de agricultura) de Wang Zhen (1313)
publicado en Wikipedia

¿Por qué es tan relevante la cantidad de ideogramas que requiere el chino al pensar en los tipos móviles? A diferencia de la escritura en occidente, que se puede descomponer rápidamente en letras individuales para organizar las palabras, los ideogramas en la escritura china representan cada uno una palabra, y esto implica una mayor cantidad de tipos que deben crearse para que cada página pueda tener algunos términos repetidos en sus líneas. Teniendo en cuenta además que el chino tiene una gran cantidad de signos (en promedio un diccionario de chino puede tener más de 85.000 caracteres, si bien en el uso diario actual solo se requieren aproximadamente 7.000) (Hatton, 2014) es evidente que la cantidad de tipos que deben crearse es considerable. Además, la complejidad de los trazos en muchos caracteres requiere que sean tallados con gran precisión para que todos los detalles puedan apreciarse fácilmente. Las letras del alfabeto latino, en comparación, son fáciles de replicar y los únicos cambios son las letras mayúsculas al inicio de frases o nombres.

Figura 5. Logogramas chinos

Este factor es uno de los elementos más relevantes ante la duda de por qué la existencia de la imprenta de tipos móviles coreana no sea tan conocida en occidente. La distancia geográfica, así como la diferencia tan radical entre los estilos de escritura y sus posibilidades de lectura han dificultado la transmisión de estos conocimientos. Otro factor que también puede ser relevante es la poca disposición de los gobernantes a difundir esta tecnología, pues en Corea se mantuvo mayoritariamente el control de la imprenta en las manos del gobierno (Sohn, 1959), no permitiendo la explotación comercial como sí se hizo en occidente. Aparte de esto, el hecho de que no sobrevivan tantos ejemplares de libros como el Jikji dificulta la opción de hacerlos más visibles en otros países. Si se piensa que de la Biblia de 42 líneas de Gutenberg todavía se conservan 49 ejemplares alrededor del mundo, el único ejemplar que sobrevive de la segunda parte del Jikji es un testigo invaluable de la historia que no se ha sabido apreciar o difundir lo suficiente.

Para cambiar esto, un grupo de investigadores en la universidad de Utah lanzaron un proyecto en el 2021 llamado From Jikji to Gutenberg con el cual desean investigar más a fondo las técnicas de imprenta en ambos casos para tener un mejor conocimiento de estas y poder establecer de forma más detallada cuáles son sus diferencias. Así mismo, el proyecto espera poder hacer una exhibición especial en el 2027, año en que se conmemoran los 650 años de la impresión del Jikji, en esta celebración estarán activas 44 grandes bibliotecas alrededor del mundo y la biblioteca nacional de Francia exhibirá, por primera vez desde 1973, el Jikji junto a una edición de la Biblia de Gutenberg. (From Jikji to Gutenberg | About, s/f) Estos dos documentos, por su importancia histórica, se encuentran registrados en el programa Memoria del Mundo de la Unesco.

Como ya se ha visto, la imprenta no surgió por primera vez gracias a Gutenberg, sin embargo, sus avances en el proceso no pueden demeritarse, ya que al crear aleaciones de metales para los tipos permitió que estos fueran más resistentes y fáciles de elaborar, por lo cual merece reconocimiento; pero es bueno recordar que antes de él ya existían imprentas en Asia, y que la idea como tal existió en este continente muchos años antes de que el impresor alemán llegara a popularizar este invento en el occidente.

Referencias bibliográficas

Bi Sheng – Wikipedia. (s/f). Recuperado el 22 de noviembre de 2022, a partir de https://en.wikipedia.org/wiki/Bi_Sheng

From Jikji to Gutenberg | About. (s/f). Recuperado el 22 de noviembre de 2022, a partir de https://jikji.utah.edu/about/

From Jikji to Gutenberg | How and when did moveable type first come about? (s/f). Recuperado el 9 de noviembre de 2022, a partir de https://jikji.utah.edu/

From Jikji to Gutenberg | Research. (s/f). Recuperado el 9 de noviembre de 2022, a partir de https://jikji.utah.edu/research/

Hatton, C. (2014). Por qué a los chinos se les está olvidando escribir su propio lenguaje – BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/09/140904_chinos_escritura_finde_dv

Sohn, P. (1959). Early Korean Printing. Journal of the American Oriental Society, 79(2), 96–103. https://www.jstor.org/stable/595851

NATALIA RUEDA OLARTE
 
Bibliotecóloga de la Pontificia Universidad Javeriana – Egiptóloga de la Universidad Libre de Berlín.
 
Aficionada a la arqueología, los videojuegos, el anime, la literatura romántica y los idiomas.

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