Alfabetización informacional en tiempos de pandemia

Por: Laura Michel León-López

La Biblioteca Octavio Arizmendi Posada de la Universidad de La Sabana tiene dentro de su programa de alfabetización informacional 15 talleres, capacitaciones sobre los recursos electrónicos suscritos e inducciones para estudiantes nuevos de pregrado y posgrado, docentes y personal administrativo.

La Alfabetización Informacional corresponde a las habilidades que desarrollan nuestros usuarios para saber cuándo y por qué necesitan información, dónde encontrarla y cómo evaluarla, utilizarla y comunicarla de manera ética.

Desde hace algunos años la Biblioteca Octavio Arizmendi Posada ha realizado videos tutoriales que son publicados en el canal YouTube nombrado como Bibliosabana. Estos tutoriales tratan sobre el manejo de distintos recursos electrónicos y servicios de la Biblioteca que permiten adquirir nuevas habilidades en forma autónoma y están abiertos a toda la comunidad. De esta forma nos acercábamos de manera virtual a todos nuestros usuarios.

Sin saberlo, este canal de YouTube, desde el momento de su creación, nos permitió estar preparados para responder de manera inmediata a las preguntas, dudas e inquietudes que tenían nuestros usuarios con respecto a nuestros recursos cuando inició la cuarentena, pues la manera más efectiva para responder a esas necesidades era compartir el video con nuestros usuarios para que no se sintieran bloqueados por no tener asesoría de manera presencial.

A principios del 2020, por cuestión de la pandemia, se pronosticaba una disminución en la asistencia a nuestro programa de formación de usuarios, pues llegar a nuestros estudiantes de forma remota era todo un reto. Sin embargo, desde el momento cero, donde se ordenó cuarentena estricta en todo el país, lo primero fue garantizar que nuestros usuarios contaran con los servicios básicos como lo es el préstamo externo, el acceso a los recursos electrónicos sin ningún problema y, sin duda, la formación de usuarios.

Este último servicio es esencial, pues nuestros usuarios necesitan actualizar de manera constante sus conocimientos o adquirir nuevas habilidades en la búsqueda y recuperación de información. El hecho de estar en cuarentena no podía ser un impedimento.
En años anteriores ya era común que nuestros usuarios participaran en sesiones virtuales, pues la Universidad de La Sabana cuenta con varios programas de este tipo y estos se dictaban de forma remota a través de la plataforma Collaborate

Tan solo en el año 2019, el 12% de nuestros talleres, inducciones y capacitaciones se dictó de manera remota, es decir que el 88% de nuestra operación como Biblioteca estaba enfocada a la formación de usuarios de manera presencial.

Durante el confinamiento, las solicitudes en ningún momento se pausaron, como Bibliotecólogos, tuvimos que buscar la mejor alternativa para seguir atendiendo este servicio tan esencial sin ningún problema. Dentro de las alternativas que tomamos como Biblioteca fue solicitar más salas dentro de la plataforma Collaborate, esto con el fin de que varios capacitadores dictaran sus sesiones de manera simultánea sin contratiempos.

Fue entonces cuando la institución, en el mes de junio, tomó la decisión de suspender las actividades que se desarrollaban en la plataforma Collaborate y tomar como única opción la plataforma Microsoft Teams, pues este era el canal institucional elegido para que toda la Universidad continuara operando de manera remota.

El cambio de herramienta fue una buena decisión, pues los bibliotecólogos descubrimos que Microsoft Teams es bastante amigable y permite organizar las sesiones de formación dentro de un calendario de fácil acceso para el usuario y el capacitador; además de contar con herramientas como encuestas, tableros, blog de notas entre otros.

Sin duda, contar con una herramienta amigable era esencial, pero como bibliotecólogos teníamos más retos, pues debíamos asegurar que nuestro servicio siguiera en pie y garantizamos que, aunque no teníamos a nuestro usuario de frente, este disfrutaría de las sesiones y aprendería sin ninguna novedad. 

Por ejemplo, para las inducciones realizadas en el mes de junio, la gamificación tomó un rol fundamental. Queríamos que nuestros usuarios nos conocieran y sintieran como propia la Biblioteca. Con gran éxito, realizamos varias actividades en donde comprobamos que jugando se aprende mucho más.

Hasta el mes de noviembre, nuestra formación de usuarios de manera remota ha sido el 81%, es decir que logramos transformar la modalidad en la que dictamos nuestra oferta de talleres, inducciones y capacitaciones. Esta tarea solo fue posible gracias a la valiosa ayuda del personal de Biblioteca, que estuvo dispuesto a aprender de nuevas herramientas e identificar la manera en la que podía llegar a cada usuario.

La tarea aún no finaliza, tenemos el gran reto de las inducciones para el semestre 2021-1, donde aún tenemos incertidumbre, pues la Universidad en este momento está operando bajo el modelo de alternancia, sin embargo, de seguir así, podremos contar con estudiantes de manera presencial y remota, lo que supone un nuevo reto, pues la idea sería atender a dos públicos diferentes de manera simultánea

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