La Biblioteca ayer y hoy: una experiencia personal

Por: Ana Lucila Rodriguez-Peña

Fuente: memoria institucional Universidad de La Sabana

Recordaba una noche cómo era la biblioteca años atrás y quiero compartir mi experiencia en el área de servicios en aquellos tiempos. Cuando estábamos en la sede de Quinta Camacho, mucho antes de lo que es hoy en día la Universidad de La Sabana, en esta época existía un sistema de fichero que eran unos muebles de madera con divisiones de gavetas. Cada una tenía una letra del alfabeto y se organizaba según fuera autores, títulos o temas.

Este sistema se alimentaba con las fichas que hacían las personas que catalogaban los libros. Por cada libro catalogado se le hacía un paquete de fichas bibliográficas con la información respectiva.

Las personas buscaban la información en el fichero y anotaban la referencia escrita y luego pasaban a buscar el libro en las estanterías según fuese el tema o área. Si querían solo para consulta lo leía ahí mismo en la sala. Para préstamo el usuario pedía la autorización al auxiliar que estaba en la sala para luego desplazarse al punto de circulación. Aquí el auxiliar tenía una ficha con los datos del usuario y se le dejaba adjunta la ficha que contenía la información del libro. En la parte interna del libro tenía una hoja de vencimiento en la que se colocaba la fecha de entrega del libro. Cuando el usuario entregaba el libro se le colocaba la ficha de devolución para luego incorporarlo a la estantería. La consulta de estos préstamos se numeraba   manualmente, ya que no existía sistema digital.

Fuente: memoria institucional Universidad de La Sabana

Otro cuento eran las revistas que se encontraban en la hemeroteca por orden alfabético.  Solo era permitida la consulta, no era posible el préstamo externo.

Los periódicos se consultaban de manera física y no eran muchos. Los trabajos de grado o tesis estaban organizados en una sala para consulta únicamente.

Con el pasar del tiempo se implementaron los sistemas de información; las búsquedas se hacían por computador y los préstamos de los libros se hacían en el sistema de la Biblioteca.

La nueva tecnología ha permitido que los usuarios puedan tener toda la información en un catálogo digital, y a la vez, brindar un mejor servicio para beneficio de toda la comunidad universitaria.

Materiales como son los libros electrónicos, bases de datos, artículos, revistas en línea y trabajos de grado, permiten que el usuario tenga mucho más acceso a la información reciente en cuanto a bibliografías e investigaciones.

Con mi experiencia de haber trabajado en la biblioteca sin herramientas tecnológicas, a la actual Octavio Arizmendi Posada, puedo decir que para adquirir nuevos conocimientos se necesita estudiar, capacitarse e investigar en el manejo de nuevas herramientas tecnológicas, para ayudar al desarrollo y crecimiento de la Biblioteca.

Fuente: memoria institucional Universidad de La Sabana

Es casi irreal ver que un usuario a través un teléfono inteligente, digitando usuario y contraseña institucional y luego escaneando el código de barras del libro, pueda acceder al préstamo del material que podía tomar varios minutos ahora son segundos. Finalmente, haber sido testigo de los avances de la tecnología y la atención a los usuarios ha sido muy gratificante, además he podido aprender y ser parte de un equipo que día a día trabaja por ser mejor y siempre hacer el trabajo bien


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