Por: Diego Martínez Núñez
El sonido estridente de la primeras campanadas del despertador, el ultimo tilín de la máquina Remington al terminar el párrafo, tomar una fotografía como si se tratara de una delicada cirugía, el olor a cera acompañado del rechinar del piso de madera, la angustia del error cometido con tinta china sobre el papel pergamino, la alegría de jugar en la calle con los amigos del barrio, el escribir una carta a esa persona que nos movía el universo entero, el grabar tus canciones en un casete cuidadosamente, o incluso el fino arte de cumplir la cita a la hora y lugar exactos… son algunas de las muchas cosas que guardamos en la memoria gracias al avance de la tecnología que ha mejorado el tiempo de proceso en las tareas diarias.
En los últimos años la tecnología se ha convertido en nuestra aliada para agilizar y mejorar los diferentes procesos que se llevan en una biblioteca, desde la catalogación de material bibliográfico en papel hasta los libros electrónicos.
Sobrellevar con comodidad las múltiples tareas que podrían ser todo un martirio, fue una de las ventajas de esta revolución digital. Ahora, llegó el momento de recordar algunos de los olvidados dispositivos o gadgets que fueron utilizados en las bibliotecas en las décadas del 70, 80 y 90 los cuales eran reconocidos por su gran tamaño y en algunos casos complicada operación
Video en formato BETA ó VHS:
Reproducía por medio del casete material audiovisual, por períodos de tiempo de aproximadamente dos horas y necesitaba, luego de reproducirse, una rebobinación a través de otro aparato, ya que por medio del BETA ó VHS era muy lento y dañaba las cabezas del dispositivo. Fuee reemplazado por el DVD y este a su vez por las plataformas digitales como Youtube o Netflix.

Fichero:
Utilizado para la búsqueda y recuperación de información del material bibliográfico de las bibliotecas, en su momento fue reemplazado por los software o mejor llamados catálogos en línea o en inglés OPAC (Online Public Access Catalog)

Proyector de películas:
Se continúa utilizando en algunas unidades especializadas en almacenar este tipo de información. Este dispositivo fue un gran avance en la masificación del cine a nivel mundial y en los centros de memoria audiovisual. Hoy en día se usa el VideoBeam unido a otro dispositivo donde esta la fuente de la imagen como un computador o un reproductor multimedia.

Lector de Microfichas:
Se utiliza aún como medio de proyección y conservación en varias unidades de información. Permite almacenar bastante información en poco espacio además de facilitar su lectura, para el caso de hemerotecas es muy cómodo. Se sigue usando para guardar información valiosa, aunque en las bibliotecas casi a desaparacido por la digitalización de las microfichas que luego se almacenan en un repositorio.

Proyector de acetatos:
Se utilizaba para ampliar las imágenes que se ajustaban al tamaño de este dispositivo. Requería conexión eléctrica y una bombilla especial. Reemplazado también por el video beam.

Proyector de diapositivas:
Fue utilizado únicamente para presentaciones de imágenes reducidas en formato de fotografía que generaban una imagen ampliada, era un método costoso y muy poco práctico, igualmente reemplazado por el video beam

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