Por Claudia Virginia Becerra-Márquez

La gestión propia de las bibliotecas ha sido un tema de permanente reflexión en el marco de la sociedad de la información y del conocimiento. En esta oportunidad, cabe destacar que el pasado 5 de marzo el Grupo de Trabajo Estratégico para el estudio de prospectiva sobre la biblioteca en entorno informacional-social entregó el documento “Prospectiva 2020: Las diez áreas que más van a cambiar en nuestras bibliotecas en los próximos años” (documento) enmarcados en un interesante trabajo del Consejo de Cooperación Bibliotecaria en España, como producto de la reflexión en torno a esta temática.
En este se plantea cómo las Bibliotecas a lo largo de los últimos años han estado expuestas a la inevitable y constante transformación que a la vez le exigen adaptarse al dinámico contexto social y tecnológico. Aclara, además, sobre la necesidad que tenemos los diferentes actores al interior de las bibliotecas a volcarnos a un análisis crítico y objetivo de nuestra situación real frente a la problemática expuesta con relación a: los usuarios (presenciales o potenciales) y nos invita a luchar por posicionar la biblioteca como un espacio de aprendizaje, cultura, ciencia y comunicación.
El decálogo resalta aspectos relevantes tales como cooperación, espacios, acceso y uso de la información, evolución editorial, profesión bibliotecaria, impacto de las tecnologías, usuarios y responsabilidad social corporativa. Temas nuevos para muchos, pero que indudablemente han empezado a incluirse dentro de los planes de proyección de las nuevas bibliotecas.
A continuación presento las diez tendencias identificadas a través del estudio en mención y que se aplican a los diferentes tipos de bibliotecas, como punto de partida de análisis y adaptación:
1. La gestión de las bibliotecas deberá flexibilizarse y sus actuaciones deberán integrarse más de acuerdo con el propósito de las instituciones a las que sirven.
2. Se incrementará la cooperación: una mayor cooperación y colaboración ampliará el papel de la biblioteca dentro y fuera de la institución.
3. Los recursos públicos serán escasos y las bibliotecas deberán encontrar nuevas estrategias de ahorro y de financiación.
4. Los profesionales deberán tener perfiles flexibles y cambiantes y las bibliotecas necesitarán personal con conocimientos diversos; la formación dejará de tener un carácter unitario.
5. Las bibliotecas deben reforzar su función de crear comunidades, dotarlas de cohesión social y garantizar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos en el acceso a la información.
6. Bibliotecas ágora o bibliotecas como tercer lugar.
7. Los espacios de las bibliotecas aún permanecerán como tales, pero serán flexibles acogedores y sociales.
8. La educación, el aprendizaje y las habilidades serán la clave de la misión de las bibliotecas.
9. Servicios que se adaptan a una realidad digital.
10. Estrategias innovadoras para gestionar fuentes y colecciones híbridas.
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