Por: Jéssica Daniela Cepeda-González

Debido al avance tecnológico, las bibliotecas se enfrentan permanentemente al desafío de incorporar herramientas y recursos que faciliten el acceso a la información y los nuevos descubrimientos, permitiendo así mejores experiencias a los usuarios. La Inteligencia Artificial (IA) es una de las innovaciones tecnológicas de mayor interés entre el público general. Es por ello que algunas bibliotecas ven como una oportunidad la adquisición de recursos y colecciones que promuevan el acercamiento a esta.
Entendemos la Inteligencia Artificial como la “disciplina científica que se ocupa de crear programas informáticos que ejecutan operaciones comparables a las que realiza la mente humana, como el aprendizaje o el razonamiento lógico” (RAE, 2020). La IA se presenta como una oportunidad de cambio y de mejora en los servicios que se encuentran dentro de la biblioteca como son: los sistemas de recomendación para servicios de referencia, ampliación de ecuaciones de búsqueda con términos derivados de las búsquedas principales de los usuarios, elaboración automática de resúmenes, indización, clasificación, catalogación sin que haya intervención humana en el desarrollo de estas actividades.
Las bibliotecas académicas son algunas de las unidades de información que más se interesan en adquirir y poner en práctica tecnologías nuevas, pues los métodos de aprendizaje y enseñanza están en constante evolución y cambio. A pesar de que en la actualidad se siguen presentando propuestas relacionadas con la IA y la biblioteca, autores como Wheatley, A.; Hervieux, S. y Lawlor (2019), citados por Eito (2021), se han dedicado a la labor de investigar y analizar la presencia de la IA dentro de las bibliotecas académicas norteamericanas y canadienses llegando a la conclusión de que, aunque han desarrollado estrategias como la implementación de los chatbots, “el estado actual de la IA en bibliotecas universitarias ha demostrado ser prácticamente inexistente.” (p. 5).
¿Pero por qué se presenta esta baja presencia de servicios de inteligencia artificial en las bibliotecas académicas? A continuación, veremos los principales desafíos que tienen estas unidades a nivel mundial:
- Incertidumbre financiera
Constantemente se ve una lucha por financiamiento institucional o gubernamental hacia las instituciones culturales, debido a que, al presentarse crisis económicas, en su mayoría estas suelen ser las primeras en sufrir recortes. Se espera que estas unidades de información muestren una relación calidad-precio por medio de rentabilidad a corto, medio y largo plazo. Sin embargo, esto no es posible si no se integran nuevas tecnologías que actualicen espacios físicos, así como implementar nuevos servicios para mejorar la experiencia de los usuarios, para lo cual se requiere más fondos.
- Atraer nuevas audiencias
Para lograr una atracción en nuevos usuarios hiperconectados, la biblioteca tiene la obligación de ofrecer servicios que cumplan con las expectativas de los nuevos usuarios. Esto incluye reevaluar los espacios físicos con los que cuenta la unidad, aunque se tiene a la biblioteca en un concepto de espacio tranquilo para el estudio, es necesario convertirse también en un sitio vibrante, llamativo para las nuevas generaciones, por ejemplo, se pueden ofrecer espacios visionarios como: impresión 3D, realidad virtual, pantallas flexibles y más.
Estas nuevas tecnologías innovadoras no solo cambian expectativas cotidianas, sino que han impactado procesos y tendencias a nivel global. Desde la biblioteca, estas tecnologías han impactado principalmente los servicios y el papel de las bibliotecas transformando su oferta para satisfacer las actuales necesidades de sus usuarios. Desde el internet de las cosas (IoT), el análisis de Big Data, la digitalización de información y el aprendizaje autónomo se ha visualizado un cambio del consumo, acceso y distribución de información, así como la capacidad que tenemos de procesar, extraer la información y en sí tomar decisiones basadas en ella.
Desde la Biblioteca Octavio Arizmendi Posada se ha buscado entonces la vinculación con la IA. Un ejemplo claro se logró por medio de la aplicación móvil “Autopréstamo”, que busca la automatización de los préstamos y renovaciones de los materiales sin la necesidad de la intervención humana. De igual forma la Biblioteca posee un nuevo proyecto que consiste en la aparición de asistentes virtuales como el chatbot, un recurso que se entiende como un bibliotecario virtual. Este bibliotecario es totalmente personalizable y funciona para automatizar las consultas de bajo nivel. El chatbot será capaz de responder preguntas sobre el horario de la Biblioteca, su ubicación, eventos especiales, entre otros.
REFERENCIAS
Real Academia Española. (2021). Inteligencia Artificial. https://dle.rae.es/inteligencia
Eito Brun, R. (2021). Inteligencia artificial en bibliotecas: oportunidades como usuarios, y posibles contribuciones. CLIP de SEDIC: Revista de La Sociedad Española de Documentación e Información Científica, (83), 1–8. https://doi.org/10.47251/clip.n83.45
Ex Libris. (2018). Inteligencia Artificial en la Biblioteca: Ventajas, retos y tradición. Ex Libris Proquest. https://go.proquest.com/exlibris_latam_social/social/